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miércoles, 21 de julio de 2010

Rutas de las Tascas

HISTORIA DE LA TAPA

La tapa, para que se pueda considerar como tal, tiene que tomarse entre las comidas principales y como alimento que permite al cuerpo aguantar hasta la comida o la cena.

Aseguran algunos autores que la tapa nació a causa de una enfermedad del Rey español Alfonso X el Sabio, que se vió obligado a tomar pequeños bocados entre horas, con pequeños sorbos de vino. Una vez repuesto, el Rey Sabio dispuso que en los mesones de Castilla no se despachara vino si no era acompañado de algo de comida, regia providencia que podemos considerar oportuna y sabia para evitar que los vapores alcohólicos ocasionaran desmanes orgánicos en aquellos que bebían, quienes, en la mayoría de las ocasiones, no tenían suficiente pecunio para pagarse una comida con abundancia proteínica y en condiciones.

La anécdota de la indisposición real puede dejarse de lado, si nos inclinamos más por considerar que la tapa nació, en realidad, de la necesidad de agricultores y trabajadores de otros gremios de ingerir un pequeño alimento durante su jornada de trabajo, que les permitiera continuar la tarea hasta la hora de la comida.

Comida principal, ésta, abundante sobre todo en grasas, que dejaba el organismo bastante ocupado en digerirla, como para reanudar la dura tarea en el campo o en el taller y obligaba al sesteo, al descanso que facilitase la digestión, por lo que el trabajo quedaba paralizado unas horas. Cuanta más tarea se realizase en las horas matutinas, antes de la comida, menos habría que realizar después de la digestión.

El tentempié exigía vino, porque el alcohol aumentaba el entusiasmo y las fuerzas, y en invierno calentaba el cuerpo para afrontar los rigurosos fríos del campo o del taller medieval. En verano, la bebida del tentempié del Sur era el gazpacho, en lugar del vino, ya que éste provocaba sofocos inconvenientes a un organismo que más necesitaba refresco que calor.

Este tentempié se convierte en "alifara" en el Norte, Aragón y Navarra; y en el Pais Vasco, con el correr de los tiempos, empezó a denominarse "poteo", porque exigía "potes" de vino en su ritual.

Cuando en toda España se generalizaron las "botillerías" y "tabernas", la provisión del Rey Sabio continuó vigente. Y, por esta razón, el vaso o jarro de vino se servía tapado con una rodaja de fiambre, o una loncha de jamón o queso, que tenía dos finalidades: evitar que cayeran impurezas o insectos en el vino y facilitar al cliente empapar el alcohol con un alimento sólido, como aconsejaba Alfonso X. Éste fue el origen del nombre de esta tradición española tan arraigada, la tapa, el alimento sólido que tapaba el vaso de vino.

Así se generalizó en toda España la tradición de la tapa, que continua arraigada en nuestros días y que, incluso, ha sido adoptada y disfrazada en otros países.

No otra cosa que una sólida tapa es el almuerzo que los norteamericanos ingieren al mediodía, para continuar su jornada laboral intensiva hasta media tarde, que les permite aguantar con un frugal alimento hasta la hora de la proteínica cena. Costumbre la del frugal almuerzo que en Europa sigue sin implantarse del todo, a pesar de la norteamericanización del sistema de trabajo.

En el Viejo Continente se conserva la costumbre de las tres comidas principales: desayuno, almuerzo y cena.

La larga distancia entre el desayuno, casi en la madrugada, y el almuerzo - o comida -, a primeras horas de la tarde, sigue obligando, no obstante, en algunos países mediterráneos, al tentempié, a l'apéritif o a la tapita, que proporciona también momentos para la necesaria tertulia o para el cambio de impresiones sobre el quehacer laboral.

La bebida que tradicionalmente acompaña a la tapa es el vino, ya sea peleón o de reserva propio de cada región: el txakolí joven en el País Vasco, el vino del Penedés o el cava en Cataluña, el ribeiro en el noroeste, el vino joven de Valdepeñas o de Rioja en Castilla y el centro o el jerez fino en el Sur. En Asturias y en zonas vascongadas, donde la manzana abunda, el vino se sustituye por la sidra.

Las recetas de las tapas difieren según los gustos y tradiciones gastronómicas de cada región. Pero, habitualmente, las aceitunas, en sus muchas variantes, los frutos secos y los fiambres están presentes con mayor frecuencia.

A partir de aquí, la tapa se ha impuesto con otras muchas elaboraciones, abandonando la mayoría su condición de alimento principal (que en la Edad Media y épocas de penuria se completaba con pan) para pasar a ocupar, definitivamente, la de aperitivo.

Las aceitunas verdes, de "manzanilla", machacadas, gordales, rellenas, aliñadas o deshuesadas, podrían por sí solas ocupar todo un tratado de la tapa.

Junto a ellas, también se han universalizado los rodajas de chorizo o de lomo embutido, las lonchas de queso o de jamón curado, que a fin de cuentas son el origen de la "tapadera" del jarro de vino medieval.

Y a partir de estos ingredientes seculares, el recetario del tapeo abarca toda clase de alimentos: la carne, el pescado, las verduras, los huevos y cualquier otro producto pueden formar parte del mundo de la tapa.

Los fritos se impusieron sobre las salsas, salvo en algunas pequeñas excepciones: los boquerones, calamares, salchichas, buñuelos, croquetas, patatas y torreznos forman parte del mundo de las tapas de fritura; los guisos de cazuela también lo hicieron, como pueden ser los callos a la madrileña, las berenjenas de Almagro o las alubias aliñadas. Y finalmente, las recetas seculares como la tortilla de patatas, los buñuelos de bacalao, las croquetas y los escabeches quedaron como platos obligados a la hora del aperitivo que, acompañados de cualquier ensalada, podían sustituir perfectamente una comida completa.

A estos tentempiés tradicionales hoy hay que añadir las nuevas tapas surgidas, alguna de recetas que hasta ahora se reservaban solamente a mesa con cubierto y mantel, como la paella o las patatas guisadas con carne; y otras, de recetarios foráneos que han acabado incorporándose al tapeo español los canapés de pescados ahumados, patés o caviar, los rollos chinos rellenos de verdura, los pescados ahumados nórdicos, las salchichas alemanas, los quesos fundidos suizos y franceses y los pasteles o patés de Centroeuropa.

El tapeo puede incluso, reemplazar el almuerzo o la cena si la cantidad y la variedad de tapas basta para satisfacer el apetito.

Pero sin duda el aspecto más singular del tapeo reside en su carácter colectivo, y en el hecho de que los comensales asumen la verticalidad en este miniágape al que se quiere dar, paradójicamente, una informalidad ritual.

La elegancia del tapeo, la estética del rito, reside en una especie de demostración de indiferencia hacia la mesa y la silla, y hacia la propia comida que, aunque delicada y sabrosa, se toma de pie y en proporciones mínimas, rechazándose para esta ocasión el verbo „comer" para utilizar el de „picar" que pertenece al mundo de los pájaros.

Se da prioridad en el tapeo al discurso y al gesto. No cabe la demostración de glotonería ni la de materialidad. El arte de comer de pie tiene apariencias casi sacramentales.

Las tapas son una parte muy característica de la culinaria española que parecía intransferible o inexportable a otras culturas, pero que se ha hecho popular en todo el mundo.

!Como no! El tapeo sería sin duda alguna la mejor fórmula de „fast food" si no requiriera pausa y tiempo para practicar con española elegancia el arte de comer de pie.

ZONA DE TASCAS DEL CASCO ANTIGUO QUE RODEAN LA CATEDRAL

LA QUIMERA
Calle de Arco del Consuelo, 8
Es una Taberna nueva en un local ya con tradición hostelera en el casco antiguo de Jaén, en la famosa zona de las tascas, llena de callejones con encanto. En ella podrás probar raciones exquisitas y buenos vinos. Es famoso su Flamenquin Especial Quimera.

EL GORRIÓN
Todo un clásico. La más antigua de las tascas jiennenses. Está abierta desde 1888. Su interior no ha perdido el sabor añejo de sus orígenes. Decorada con fotografías antiguas, recortes de prensa y cuadros de gran valor artístico y sentimental. Sobre su barra de madera oscura hay tizas blancas para hacer las cuentas, botellas de vino y tablas donde cortar los embutidos que sirven de tapa. Platos fríos en su mayoría. Deliciosos ahumados, embutidos y quesos de prestigio. Exquisito jamón ibérico y lomo de orza en manteca.
Es un lugar muy frecuentado a mediodía, a partir de la una de la tarde. Buena animación a la caída de la noche, entre las nueve y las once.

TABERNA ALCOCER
Situado en uno de los extremos de la calle Arco del Consuelo, próximo a El Gorrión. Una de las tascas más pequeñas del barrio, pero de las más queridas. Barra de madera y paredes de pizarra. Algunos cuadros de pintores clásicos y fotografías de temática jiennense. La cocina es uno de sus puntos fuertes. Exquisitas raciones calientes todas ellas expuestas en una pizarra donde con tiza están escritas las especialidades.
Bocadillos de tortillas de espárragos y gambas, lomos a la plancha y beicon. Revueltos de setas y espárragos y los mejores flamenquines. Muy visitada a mediodía y a la caída de la noche. Conviene llegar pronto para tomar asiento junto a la barra o al lado de sus mesas altas.

BAR 82
Se come fenomenal en El BAR 82. La zona de bar es un poco pequeña pero en el restaurante se está a gusto y el servicio es muy bueno. El menú de mediodía tiene una excelente relación calidad precio y se va a la carta obviamente sale algo más caro pero merece la pena y no se disparan los precios. Las tapas también geniales, si te dicen que estás comiendo por andalucía te lo crees. Muy recomendable.

TABERNA LA MANCHEGA
Otra de las tascas clásicas del Jaén antiguo. Abre sus puertas al lado del Gorrión y posee dos entradas: una a la calle del Arco del Consuelo y otra a la pequeña y enchinada calle Bernardo López, donde se halla el hostal La Española. Su alargado comedor está decorado con asuntos taurinos y cuadros clásicos. Posee un sótano donde hay dispuestas unas mesas para los clientes que deseen disfrutar de sus generosas raciones. Bocadillos en la barra, tapas de cocina raciones que recuperan lo mejor del recetario tradicional jiennense. Embutidos y salazones. Vinos de la tierra. Es un lugar muy frecuentado a todas horas del día. Más frecuentado a la caída de la noche. Buena animación los fines de semana.

LA BARRA
Una de las tascas más afamadas y más recomendables del Jaén antiguo. Abre sus puertas en la calle Cerón. Un comedor alargado, y paralelo a él, una barra donde se ubica toneles y grifos antiguos. El rossini es la bebida estrella, una mezcla de gaseosas, vinos y licores acompañados de fruta. En las paredes, llenas de antigüedades y reliquias, cuelgan exposiciones temporales de primer nivel. Deliciosa cocina tradicional representada por las migas con avíos, los callos, el rabo de toro o los jugosos revueltos. Bodega de primer nivel.Abre a partir del jueves por la noche. Viernes y sábado a la noche muy animado. Punto de partida previo para una salida de pubes.

LOS AMIGOS
Otro de los santuarios clásicos del barrio. Pequeño y recogido, frente a El Tostón y al lado de La Manchega. Son famosos sus bocadillos con los que reponer fuerzas a cualquier hora del día. Es una de las primeras tascas que abre sus puertas a mediodía y una de las últimas en cerrar, lo que representa una garantía para madrugadores y trasnochadores que deseen picar algo a deshoras. Además de sus clásicos bocadillos fríos y calientes son recomendables sus raciones de calamares, frituras de pescado, flamenquines y revueltos. Abierto todos los días. Lugar de una clientela fiel que toma la primera o la última cerveza en torno a su barra.

LOS BARRILES
Calle Francisco Martín Mora
Buenos vinos y buenos quesos.

EL TOSTÓN
Situado en la calle Bernardo López, frente a una de las puertas que da entrada a la tasca de La Manchega. Es una mezcla de tasca y mesón, con un gran comedor donde es recomendable tomar asiento para degustar sus bien preparadas raciones. Decoración rústica para un local apreciado por los amantes de la cocina tradicional. Bullicioso y concurrido, ideal para familias y grupos de amigos. Raciones caseras. Flamenquines, berenjenas con miel de caña y solomillos trinchados con salsas. Primera estación en una tentadora peregrinación por las tascas. Animada a mediodía y a la caída de la noche, sobre todo en fin de semana.

LA ESPAÑADA
Ocupa una de las casonas señoriales del barrio viejo de Jaén, en una pequeña calle peatonal. Una barra precede a un extraordinario patio interior de tres alturas sostenido por columnas y galerías. Posee diferentes salones y comedores. En la calle Maestra está el mesón La Viña, también de los mismos dueños, y en el Arco del Consuelo acaba de abrir sus puertas otro nuevo local que evoca la tipología de la tasca tradicional.
Posee carta de raciones y carta de comedor. Sea cual sea la opción elegida disfrute de excelente revueltos, carnes y pescados. Buena bodega. Es una de las tabernas-restaurantes más grandes de la zona. Posee grandes espacios por lo que cualquier momento es bueno.

LA CATEDRAL
Es una de las pocas tabernas del barrio viejo que dispone de terraza con la llegada del buen tiempo. Está situada frente a la Espadaña, en la pequeña plazoleta paralela a la calle Campanas, a la sombra de una de las grandes torres del templo catedralicio. Local pequeño, hace esquina y está abierto a dos calles. En su interior decoración típica de una taberna clásica. Famosa por su buena y cuidada cocina, de toques muy populares. Ensaladas, flamenquines, carnes y frituras de pescado. Carta de vinos tradicionales y de la tierra.
Un local abierto a todas horas, pero concurrido principalmente los fines de semana a la caída de la noche.

OTROS LUGARES
Las calles Maestra, Cerón y Arco del Consuelo están salpicadas de tascas, restaurantes y cafeterías. Son lugares que complementan la visita por el corazón antiguo y monumental de Jaén. La cafetería Montana está en la calle Cerón. Es el lugar ideal para el desayuno. Son famosos sus churros. A mediodía el cliente puede elegir la tapa de un largo listado de suculentas propuestas (aconsejamos las criadillas). La cafetería Manila, situada en la calle Maestra es un clásico de Jaén. Su apuesta son los desayunos y la terraza donde es posible disfrutar de una agradable tertulia a media mañana.
En la calle Maestra abre sus puertas también la Peña Flamenca. Su interior es un lugar de reunión para los amantes del cante del sur. Junto a ella está la cafetería y restaurante Darymelia. Es recomendable su terraza en las noches de verano.
La cafetería Colombia 50 está a la entrada de la calle Cerón por la calle Álamos y la plaza de San Francisco. Es una de las cafeterías más conocidas y concurridas del barrio viejo. Su terraza es lugar de cita a cualquier hora del día. Deliciosos cafés, granizados y postres. El Café del Consuelo está en la calle del mismo nombre, frente a El Gorrión y La Manchega. Café de media tarde y lugar de copas a la caída de la noche, es moderno, cosmopolita y joven.

No lejos del barrio de la Catedral está la plaza del Pósito donde abren dos bares tradicionales cuyas terrazas son un obligado punto de encuentro para los jiennenses y los foráneos. Más abajo se halla la plaza de Deán Mazas donde otra terraza invita al encuentro y la tertulia. Y si con una caña no tienes sufienciente pásate por el Bodegón donde te puedes pedir tu litro de cerveza acompañado por un plato de embutido, con una decoración que te va a sorprender



RUTA POR EL BARRIO DE SAN ILDEFONSO


AZULEJO
Calle Hurtado
Arroz, cocido, patatas a lo pobre... de lo mejor. Por la noches las mejores copas

ABUELO
El bar el abuelo es de ambiente agradable, desde gente joven que quiere una buena cerveza con una tapa en condiciones con la que comer( esas papa alioli o el pan con lomo), a los abuelillos del chato de vino y una aceitunas. El local tiene una decoracion antigua con maquinaria de arar antiguas y fotos 

ABREHUI
Si vas a Jaén a tapear no dejes el Abrehui sin visitar. Se suele decir ésto, pero es así el lugar es excelente, las tapas y raciones inmejorables, el trato es familiar.

EL HORTELANO
Las tapas de la taberna El Hortelano, como su nombre indica, están preparadas sobre todo con hortalizas: berenjenas fritas, habas con bacalao, patatas alioli... Productos sanos

CUATRO ESQUINAS
Las migas más ricas de la zona con un sabor y presencia como las de antes.

JABAL-V
Recomiendo las berenjenas a la miel, cualquiera de sus roscas y por supuesto el solomillo al jerez.las tapas depende el dia, pero suelen estar bastante ricas. Recomiendo ir entre semana.

PARIS
Todo tipo de tapas y raciones (posturita, primitivo, angelitos,...).

PATO ROJO
Bar marisquería "El pato rojo" cerquita de la catedral, donde ponen unas huevitas de merluza con mahonesa y unas cañaillas (caracolas de mar) que son un manjar.

A parte de estos santuarios de la palabra, del buen beber y del mejor comer, encontrarás  muchísimos bares y tascas dónde se sigue practicando la maravillosa costumbre de "tapear" y probar muchas de las exquisiteces 
 
El tapeo forma parte del estilo y del modo de vida de Jaén y de su provincia. No sólo se ha conservado la tradición de tapear, sino que esta arraigada costumbre se ha potenciado en la ciudad durante los últimos años, al tiempo que se ha prestigiado su hábito en bares y tabernas acompañando una buena bebida. La tapa, una miniatura de la rica y variada gastronomía jiennense, se puede degustar de manera gratuita en todos los establecimientos de la capital, especialmente en los singulares barrios de San Ildefonso y de las tascas del casco antiguo que rodean la Catedral.

miércoles, 14 de julio de 2010

Ruta de las leyendas

En Jaén, un paseo cotidiano por sus calles puede convertirse en una gran experiencia. Calles por las que pasamos todos los días, callejones inexplorados, las casas y los edificios que nos rodean tienen mil historias escondidas, guardan un sinfín de misterios, anécdotas y las famosas leyendas que harán de tu paseo algo inolvidable.


¿Quién no ha odio alguna vez la leyenda del lagarto de la Magdalena? ¿O las historias que se forjan sobre la conquista de Jaén? Gracias al trabajo de M. Raez Ruiz, en su libro “Leyendas de Jaén y otras historias”, podemos disfrutar de estas “rutas de leyendas”, rutas que disfrutarán tanto niños, les encantarán, como los mayores, que disfrutarán como niños.


Sin duda, conocer estas leyendas son un fabuloso complemento a tu visita turística por la ciudad que no olvidarás.

miércoles, 9 de junio de 2010

Ruta por las plazas del casco antiguo

Siguiendo el itinerario descrito en esta ruta, podremos conocer aquellas plazas más significativas en la ciudad de Jaén, así como su importante repercusión e importancia histórica de la ciudad.

Esta “Ruta por las plazas del casco antiguo de  Jaén”, comienza en la popular Plaza de Santa María, antiguo corazón de la ciudad en el que emerge poderosa la Santa Iglesia Catedral de Jaén, edificada según traza de Andrés de Vandelvira y considerada uno de los mayores exponentes del Renacimiento Andaluz.


Continuando por la Calle Maestra, a pocos pasos de su inicio y en el margen derecho, encontramos una hermosa Hornacina con un Crucificado conocido popularmente como “Cristo del Amparo”.Es precisamente esta calle Maestra, eje principal del comercio desde antaño, una calle donde las leyendas despectivas contra los judeo-conversos tienen especial significación. Hacia mitad de la calle encontramos otra bastante empinada que nos lleva a la Plaza de los Naranjos, pocas son las referencias que he encontrado pero como dato decir que allí se encuentra el "la Casa de la Corona"  del s. XVII, edificio que sirvio para el cobro de tributos y que durante la ocupación napoleónica fué prefectura francesa. Éste último año se celebro aquí la feria de Artesania Andaluza.

Plaza de la Merced
El convento data de 1580. Se construye bajo la Orden de los Padres Mercedarios, quienes se trasladaron a vivir aquí y dejaron una pequeña casa que tenían cerca de la Puerta Martos donde tenían su residencia desde la Reconquista, en el 1288. Ésta era una ermita dedicada a San Sebastián.
La iglesia es construcción posterior, es de principios del siglo XVIII siendo bendecida el 23 de enero de 1727 y consagrado a Santa María de la Merced.
En 1836 a causa de la desamortización de Mendizábal el convento tuvo que ser abandonado por los frailes. En un tiempo el edifico sirvió como fabrica de tejidos y sederías. Años más tarde el Cabildo lo recuperó y decidió establecer culto en la iglesia y lo convirtió en auxiliar del Sagrario hasta que en el 1865 se hacen cargo del templo Los Misioneros Hijos del Corazón de María (Claretianos).
El 20 de julio de 1936 el convento fue asaltado por unos milicianos asesinando a cinco religiosos claretianos, ocupando el mismo y haciéndolo asilo de refugiados de guerra. En el 1970 es de nuevo nombrada parroquia con el nombre de Nª Sª de la Merced .


En ésta misma plaza encontramos el Palacio que fue casa del Capitán don Fernando de Quesada Ulloa, de estilo de mediados del siglo XVI, fecha de su construcción. Fue colegio de las Carmelitas de la Caridad, colegio de los H.H. Maristas y Regimiento de Caballería. Tras unos años de abandono el inmueble fue recuperado para sede de la Gerencia de Urbanismo del Excelentísimo Ayuntamiento de Jaén. Y justo enfrente ésta la  Fuente Nueva o de la Merced .Se surtía con el agua del raudal del Alamillo. Construida por la familia Hurtado en 1596, su función principal fue la de abastecer a los jienenses que vivían en los barrios de Santa María y San Lorenzo. Tenía un gran pilar-abrevadero hoy desaparecido y dispone de un frontal monumental.

Bajamos la calle y llegamos a la Plaza de la Audiencia Allí tuvo su Audiencia el señor Corregidor, en un inmueble porticado que desde el siglo XVI configuraba un complejo formado por la Audiencia, la Casa del Corregidor, la Cárcel Real y la Casa del Pregonero. La Audiencia se mantuvo hasta 1834 en que se derribó para facilitar el tránsito. La Casa de los Corregidores subsistió hasta 1958. En el siglo XV tuvo singular protagonismo esta plaza, por allí se entraba a la casa-palacio del Condestable Miguel Lucas de Iranzo.Teatro Cine Darymelia (Antiguo Palacio del Condestable Miguel Lucas de Iranzo), construido por el Conde del Villardompardo, En 1927 el arquitecto Justino Flores levanto sobre su solar el TEATRO-CINE DARYMELIA, así llamado en recuerdo a sus hijas Daría y Amelia.

Continuaremos en dirección hacia el antiguo barrio judío siguiendo la calle de Martínez Molina, que se presenta como una continuación de la anterior y es uno de los dos ejes principales del Casco Antiguo y llegamos a la “Plaza de San Juan” . La iglesia de San Juan, de estilo y traza gótica, ha sufrido numerosas e importantes restauraciones que han cambiado de forma considerable no sólo su aspecto externo sino también el interior.
Continuando esta calle de Santo Domingo, a unos ciento cincuenta metros, encontramos un monumento alusivo a la “Leyenda del Lagarto de Jaén” . A pocos metros esta la Plaza conocida como “de la Magdalena”, pues en ella se encuentra la Parroquia del mismo nombre y que es referente del Jaén antiguo. Dicha Parroquia de la Magdalena conserva los restos de un antiguo patio de abluciones, pues fue antes que Parroquia Cristiana, Mezquita Aljama de la antigua ciudad musulmana, villa que fue conocida como Madinat Yayyan.

Frente a la fachada de la Iglesia, se encuentra el Raudal de la Magdalena, nacimiento de aguas antiquísimo donde según la tradición habitó el legendario Lagarto de la Magdalena. Junto al Raudal hay una casa que muestra en su fachada la o Estrella de David. Existe la creencia que en ella habitó la familia de Hasday ibn Shaprut, un judío jiennense que alcanzó el rango de visir de los califas cordobeses Abd al-Rahman III y su hijo Al-Hakam II. La plaza soportalada está presidida por la iglesia de La Magdalena, construida entre los siglos XV y XVI sobre una antigua mezquita. Destaca por su portada de estilo gótico isabelino. De su pasado andalusí conserva el patio de abluciones y el arranque restaurado de su alminar.

Dirigiendonos hacia la calle Santa Ursula y siguiendo por la calle Carnero llegamos a la Plaza de San Juan de Dios que recibe su nombre del antiguo Hospital de la Santa Misericordia que fue cedido a los Hermanos de San Juan de Dios en el año 1616 . Su función como hospital de beneficencia se mantuvo hasta 1973 en que fue abandonado. Actualmente y desde 1995 año en el que se restauró y abrió nuevamente sus puertas, en este hospital se ha ubicado la Sede del Instituto de Estudios Jiennenses y el Centro Documental de Temas y Autores Jiennenses. Las características principales de este Hospital son la fachada de estilo gótico tardío y un bello patio interior porticado que fue reformado en estilo andaluz neorenacentista en 1914. Adjunta al Hospital encontramos una pequeña iglesia en la que podremos ver una hermosa fachada del siglo XVIII. Existen otras plazas como la Plaza de las Escalerillas, Plaza Cambil y Santo Domingo sin gran interés monumental.

 Callejeando un poco llegamos a la Plaza Santa Luisa de Marillac, conocida popularmente como “Plaza del Pato” de 1892, en alusión a la hermosa fuente que encontramos en la misma, en principio se proyecto para instalarla en los jardines del Deán mazas ya desaparecidos En esta plaza se yergue el antiguo Palacio de los Condes de Villardompardo, de estilo Renacentista y edificado sobre unos antiguos Baños Arabes del siglo XI y el antiguo hospicio de de mujeres, recomendamos no los dejen de visitar.

Continuando por la calle Santo Domingo, encontramos en su margen derecho el Antiguo Convento de Santo Domingo, en cuyo solar se ubicó la sede del Tribunal de la Inquisición de Jaén. Actualmente solo es visitable durante los días laborables y en horario de mañana, pero merece la pena acceder a su interior para conocer el extraordinario Claustro.

Plaza de los Caños, (muy cerca del Convento de S. Ursula)
Hermoso pilar abrevadero monumental, de estilo renacentista y obra de Francisco del Castillo "El Mozo" 1558. El pilar recibía el agua del Raudal de la Magdalena, una serie de conducciones subterráneas de origen medieval que trasladaban el agua a los diferentes baños y fuentes desde el célebre manantial de La Magdalena, el más importante de la ciudad. El agua configuraba la ciudad. Así, cada barrio contaría con su aljibe que ya en época cristiana, sobre todo durante el renacimiento, se sustituiría por su pilar o fuente, en muchos casos de carácter monumental, adosada por lo general a una pared, de donde los vecinos se abastecerían y en la que abrevarían las bestias.
La plaza dónde se encuentra y la calle superior tienen el nombre del pilar, "de los Caños", y se cree que fue trasladado a este lugar en el XVI pues, anteriormente. Enfrente de esta fuente existe un edificio que hacia el 1721 albergaba las antiguas carnicerias, más tarde paso a ser colegio y cuando intentan rehabilitarlo observan que alberga los restos de un hamman milenario ,( unos baños árabes públicos) de menor importancia que los del Palacio de Villadompardo, lo que nos da idea de la riqueza de agua en la zona y de su utilización pública desde hace posiblemente, y al menos, más de un milenio. No sabemos el motivo pero a dia de hoy el edificio, lejos de arreglarlo, presenta un estado de ruina.

Justo en frente del pilar hay una calle que nos lleva hasta Plaza de San Bartolome. Plaza irregular, determinada en su planta por tres plazuelas, la mayor de grandes contrastes topográficos, otra cuadrangular, que cumplía funciones de lonja de la iglesia y otra tercera que se conoció por plazuela del Marqués del Cadimo. Hubo unas casas con soportales, se alzó en 1862 una casa de vecinos para Felipe Mingo, casa que rehabilitada aún subsiste, que luego pasaría a ser del Conde del Águila, conocida como Casa del Miedo, por los ruidos que se producían en ella. Al costado derecho de la iglesia se formaba una plazuela de planta irregular presidida por la casa señorial del Marqués de Cadimo. A finales del siglo XIX la casa fue arrendada a Isaac Mateos y estableció allí el Colegio de San José, que dio paso a comienzos del siglo XX al colegio de San Agustín, regentado por la familia Nogales. Se mantuvo abierto hasta 1970. En 1958 este espacio urbano sufrió una profunda remodelación que suprimió una fuente de hierro fundido, talándose los álamos. Se trazaron jardines, plantaron naranjos y se dispusieron dos fuentes. En la plazuela lateral, ante el Colegio de San Agustín se colocó la estatua de un zagal, obre del escultor Constantino Unguetti.

OTRAS PLAZAS DE INTERES ( EN LA JUDERÍA)

Bajando por la calle Rey Alhamar, encontramos la Plaza de Curtidores, que ha mantenido el nombre del oficio que allí se realizaba, también era conocida por estar el gremio de zapateros. Recordaremos que esta zona de Jaén fue muy comercial ya que existían también la famosas tenerías, (de tintado de ropa) por las que esta ciudad era conocida entre otras cosas.

Plaza de Dóctor Blanco Nájera, más conocida como Plaza de los Huérfanos en ella se alza una gran Menorá( candelabro judío de siete brazos),monumento a los judíos expulsados de España en la Edad Media, en el se recoge una inscripción en castellano y en judeocristiano o sefardí, En esta plaza existe también un puente sobre los restos arqueológicos de una antigua puerta de la muralla medieval, la puerta de Baeza, que era la comunicación de la judería jiennense con el exterior de la urbe, este puente simboliza además del paso de los judios para entrar o salir de su barrio, un puente entre culturas diferentes que convivieron un dia juntas. Se conservan en el subsuelo restos de la murallas y de la torre de dicha puerta de Baeza. Con respecto a la Menorá fue la primera que se ubico en la via pública en España.

En la antigua Judería de Jaén el progreso también aniquiló el conocido, como “Huerto de la Inquisición”, en la Plaza del Rostro. En la actualidad sólo quedan dos huertos uno de carácter público conventual (Convento de Santa Clatra)y otro justo al lado conocido como ”Huerto de Poli”. Eran antiguos huertos-jardines (que ambas funciones cumplían), de las antiguas medinas andalusíes, todos ellos fueron los restos de viejos hogares de aquellos conversos emigrados o aniquilados por la Inquisición...”. y que estaban repartidos por distintas zonas de nuestra ciudad.